Febrero 2012 | Mes de Compartir de lo Tuyo
“Más bienaventurado es dar que recibir” (Hechos 20:35)
En su discurso de despedida en Mileto el apóstol Pablo enfatiza y dice: “En todo os he enseñando que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Mas bienaventurado es dar que recibir.” Pablo había servido con mucho amor y desinteresadamente a los ancianos de Efeso, compartiendo sus momentos de alegría y de aflicción, ministrándoles con lágrimas en medio de las pruebas. Un ejemplo de hermandad y amor de Dios para con el prójimo.
Un hermano testificó diciendo: “Llego el momento de ofrendar y el pastor leyó la Palabra donde dice: Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. 2 Corintios 9:7.Bueno hubieron unas palabra que no podía sacar de mi mente y eran (Con tristeza o por necesidad). A veces ofrendaba para tranquilizar mi conciencia, y otras veces para que me vieran, ya con eso estaba dando evidencia de mi estado espiritual. Jamás lo había hecho con gozo como dice la Palabra de Dios. Mi mayor frustración en dar, era que no me habían enseñado los propósitos y la práctica de “cómo y cuánto” compartir, el Espíritu Santo empezó a obrar en mí y comenzaron a cambiar mis conceptos en cuanto al dar. Y algo maravilloso ocurrió. Empezó a entrar un gozo en mí, y fluía una alegría que no estaba antes en mí cada vez que tenía la oportunidad de compartir mi dinero. Sin duda Dios me liberó de la atadura y error que tenía en mi mente en cuanto a obedecer el mandato de Dios, creía que lo hacía al hombre y me fijaba en todo ( QUE ERROR ) por todas partes la Biblia condena la codicia y la avaricia, alentando a que seamos generosos y dadivosos.
Podríamos decir que dar no es la manera de levantar fondos sino la forma que Dios usa para levantar gente. La persona se beneficia en tres aspectos cuando comparte.
1) El desarrollo de un carácter santo: el Señor sabe que debemos aprender cómo compartir libremente lo que tenemos si vamos ha ser el pueblo de Él. Sino de lo contrario crecerá nuestro egoísmo.
2) Cumplir con la meta del contentamiento: cuando compartimos lo que tenemos nos recordamos que Dios es el dueño de todo lo nos da para poseer. Además el dar nos enseña a poner nuestra atención en el Dios vivo.
3) Cuando damos invertimos en algo duradero: Dar es invertir dice no os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen y donde ladrones minan y hurtan. ( Mateo 6:19-20)
El dinero que ofrendamos hermanos son divisas eternas que son depositadas en nuestra cuenta en el banco del cielo. Pensemos en esto y examinemos nuestro corazón, como está nuestro altar de la ofrenda y diezmos con Dios, como está esa cuenta ¿está en bancarrota, o está creciendo? Sabías que tan solo con un dólar se puede salvar un alma?; no es que sea tan barato, sino que sumado a muchos otros dadores alegres el Evangelio es predicado por todo el mundo. Ayúdenos a llevar este mensaje al mundo y sea parte de la recompensa de Dios Reciba esta Palabra de Dios para usted y sea un “DADOR ALEGRE ”
Hay un gran gozo que Dios pone en el corazón del que da con un corazón dispuesto que no hay nada en este mundo que lo pueda lograr.
Rev. Samuel Torres
Pastor General, ICMNV
E-mail: pastor@ipnuevavida.com

