El Incomparable Amor de una Madre

Mayo 2012 | Mes de Reflexión Maternal

“Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofás, y María Magdalena.” (S. Juan 19:25)

A sido importante la historia del comienzo del día de las madres pero, nos parece de gran valor que hoy como cada año, se separa una fecha especial en el calendario para rendir homenaje a ese ser tan especial que llamamos MADRE! En muchas ocasiones hemos escuchado decir: “...el amor de una madre es incomparable, solo lo supera el amor que Dios tiene por cada uno de nosotros.” Y es que ciertamente, una madre es el ejemplo que más se asemeja al amor que Dios tiene por nosotros, pero hacemos la salvedad que aunque su amor es muy grande hacia su hijo, no logra llegar al nivel del amor incomparable de Dios hacia sus hijos.

Hijos, hoy deseo que reflexiones detenidamente que sería o hubiera sido de tu vida si no hubieras tenido la ayuda de ese ser tan especial a la que llamas mamá. Porque así como se construyen los cimientos de una casa, la educación y la presencia de una madre son indispensables para la vida y el buen desarrollo de los hijos. Medita en lo que un poeta dijo: “Madre tú nombre es suave como las olas del mar que en su vaivén, arropan, envuelven y acarician el alma.” Por eso todos aquellos que tenemos la fortuna y bendición de contar con una madre llena de virtudes, amor, comprensión y afecto, debemos sentirnos más que agradecidos. Y debemos tratar de honrarla y respetarla, no solo en este mes, sino todos los meses y años durante el resto de nuestras vidas.

Madre, es símbolo de desprendimiento y entrega incondicional. Quien como define el proverbista Salomón se sienta y da de comer a su familia. Quien busca vestido, abrigo y zapatos para que sus hijos estén bien cuidados. Quien muchas veces además de ejercer las tareas de la casa, sale a trabajar para ayudar a traer el sustento al hogar, ya que el costo de vida en estos días es muy alto.

Ella es madre, esposa, amiga, consejera, doctora, psicóloga, cocinera, orientadora y tantas cosas más. Y cada faceta o rol que desempeña trata de hacerlo con esmero y dedicación. Es bienaventurada porque aunque a veces no ve los resultados que espera de sus hijos, sigue confiando y declarando que sus hijos e hijas lograrán triunfar. Como dice San Lucas 1:45, “y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que fue dicho de parte del Señor”. Porque muchas veces aunque ve a sus hijos por malos caminos o pasos, sigue creyendo y pidiendo al Dios del cielo porque sus hijos estén bien y sean salvos. Y cuando hablo de madre no me refiero solamente a aquella que los concibe o los carga en su vientre, pues gracias a Dios y para fortuna de muchos niños existen mujeres que son tan o mejor madres que las biológicas. Sino que me refiero a toda mujer que además de dar vida, saca a sus hijos hacia adelante y lucha por ellos sin rendirse.

Si la tienes presente en tu vida, ya sea esposa, tu madre, la madre de tus hijos o sobrinos, abrázala y hazle sentir que es importante y valiosa. Y aunque sea difícil para ti expresarlo, dile cuánto la amas. Porque algún día ella no estará más, porque el tiempo no se puede dejar pasar. Porque una madre tiene una descripción sin igual, porque de todas las flores ella es la más real, auténtica y verdadera.
Hijo, no menosprecies a tu mamá, estima sus consejos y practícalos. No esperes que pase el tren acelerado de los momentos y cuando lo quieras decir ya sea muy tarde. Date cuenta de cuán privilegiado eres y acepta que contar con su amor y apoyo, es sin duda, el mejor regalo que Dios pudo obsequiarte.

Rev. Samuel Torres
Pastor General, ICMNV
E-mail: pastor@ipnuevavida.c

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