Poder Eficaz en la Alabanza y Adoración

Marzo 2012 | Mes de Adoración y Alabanza

“Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos oían” (Hechos 16:25)

Según Hechos 16:19-40 la Biblia señala que Pablo y Silas habían sufrido la humillación del encarcelamiento, tenían los pies sujetados en el cepo y las espaldas laceradas. Aún a pesar del dolor en sus cuerpos y la incomodidad y la atmósfera terrible, a media noche Pablo y Silas cantaban alabanzas y adoraban a Dios. Imagínate lo que los otros prisioneros sentían al escucharlos a ellos cantar alabanzas y adorar a Dios en esas condiciones, en las que estaban acostumbrados a escuchar los gemidos y las golpizas hacia los otros prisioneros. Repentinamente, hubo un terremoto que azotó a la región. Las puertas fueron abiertas, y las cadenas de Pablo y Silas y los demás prisioneros fueron rotas a causa del terremoto, liberándolos por completo de su prisión. ¿Qué fue lo que causó esta increíble descarga de poder sobre ellos?

Amados hermanos la alabanza nos eleva delante de la presencia y poder de Dios. Pablo y Silas conocían el secreto de cómo liberar a sus corazones de los problemas y como entrar a la presencia y poder de Dios. A través de la alabanza y adoración sus corazones se elevaron en gozo delante de la presencia de Dios, y proveyeron a Dios un canal para que Su poder operara en sus circunstancias. La Biblia dice que Dios habita en la alabanza de su pueblo. (Salmo 22:3). En otras palabras, Dios se expresa con poder en la atmósfera que se crea con la alabanza y adoración a Su nombre. La alabanza es un vehículo de poder que nos lleva delante de la presencia y el poder de Dios. La alabanza y adoración son el “pasaporte” que nos permite entrar al lugar sagrado de Su gloria. (Salmo 100: 4).

Alabanza significa “alabar, aplaudir y magnificar”, es rendir honor a Dios. Para los cristianos, significa una expresión de adoración, levantando y glorificando el nombre de Jesús. Es una expresión de hacernos humildes a nosotros mismos, y centrar nuestra atención en el Señor con el corazón lleno de expresiones de amor, adoración y agradecimiento. Las alabanzas nos llevan en espíritu al pináculo de la convivencia e intimidad entre nosotros y Dios. Se magnifica nuestra unión espiritual con el Dios Altísimo. La alabanza de corazón nos lleva o transporta a la realidad del poder sobrenatural de Dios. (Salmos 89: 15).

Hay muchas acciones que envuelven la alabanza a Dios, tales como expresiones verbales de adoración, agradecimiento, cantar, tocar instrumentos, danzar, gozarse, levantar las manos, aplaudir, o postrarse en el suelo y adorar a Dios. Pero no debemos permitir que esto se convierta en una “apariencia” porque Jesús habló de esto y lo declaró como una hipocresía en los fariseos, quienes lo hacían solo por aparentar y no del corazón. (Mateo 15:8) La genuina alabanza a Dios es cuestión de humildad y sincera devoción al Señor quien nos salvo.  Dios se deleita en el amor y la devoción de sus hijos. De acuerdo con las escrituras, hay varias expresiones de alabanza y bendición al Señor. Todas ellas nos llevan a que se manifieste Su dulce presencia y poder en nuestras vidas (Juan 4:23).

Definitivamente alabar al Señor es un estilo de vida. Alabar a Dios es para unos un evento que solo ocurre cuando vamos a la congregación o nos reunimos con otros Cristianos. La alabanza debería ser parte de la vida de los cristianos, como parte de sus devocionales diarios de oración y alabanza. En el trabajo, carro, en casa o en la cama, en cualquier parte donde nos encontremos, alabarlo a El nos refresca en Su presencia, además de Su poder y Su unción (Salmos 34:1). Alabanza es una expresión de fe y es una declaración ¡de Victoria!. Esto es una declaración de que creemos en Dios quien está en control de todas las circunstancias que nos rodean (Romanos 8:28). Alabanza es “sacrificio”, ya que muchas veces la ofrecemos a Dios no solo porque lo sentimos, sino porque queremos agradarle a El. (Hebreos 13:15).

Rev. Samuel Torres

Pastor General, ICMNV
E-mail: pastor@ipnuevavida.com

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